A pesar de su amplia utilización, existe poca investigación sobre cómo influye el uso de jaulas o transportines grandes en el comportamiento de los perros a largo plazo y sobre si realmente resuelve los problemas conductuales que, con frecuencia, pretende abordar.
Es lo que han querido analizar en un estudio llevado a cabo por veterinarias de Francia e Israel a través de un cuestionario online en el que participaron 1.305 personas de 23 países.
Su conclusión es que una jaula en casa puede ser beneficiosa si funciona como un espacio personal y seguro al que el perro puede acceder o abandonar libremente, manteniendo el control sobre su utilización.
Si se utiliza como herramienta educativa, sin embargo, puede tener un impacto limitado sobre el bienestar el can si se emplea de forma adecuada pero resulta ineficaz y puede ser perjudicial cuando se utiliza como tratamiento para perros con problemas de comportamiento.
Jaulas utilizadas con fines educativos
El 25,4 % de los participantes afirmó utilizar jaulas con sus perros. Las hembras esterilizadas tenían una mayor probabilidad de ser alojadas en jaulas que el resto de los perros. La mayoría de los perros enjaulados eran cachorros de seis meses o menos y la jaula se utilizaba principalmente con fines educativos.
Según la percepción de las personas encuestadas, los objetivos relacionados con la educación (como el aprendizaje de hábitos) se alcanzaban con mayor facilidad que aquellos dirigidos a resolver problemas de comportamiento. Además, los perros cuya jaula se utilizaba para tratar alteraciones conductuales mostraban más signos de malestar.
Reducir el uso innecesario de jaulas
Los resultados ponen de manifiesto que el uso de jaulas está muy extendido y responde a diferentes finalidades. Aunque el estudio sugiere que, cuando se emplean correctamente con fines educativos, el nivel general de malestar es bajo, también muestra que los signos de estrés aumentan de forma significativa cuando la jaula se utiliza para gestionar problemas de comportamiento.
Los autores consideran necesario mejorar la formación de veterinarios y profesionales del comportamiento canino para reducir el uso innecesario de jaulas y fomentar estrategias alternativas. Y recomiendan a cualquiera que se plantee utilizar una jaula en casa que busque asesoramiento profesional y vigile cuidadosamente la aparición de signos de estrés en su perro.