El estado de bloqueo por el que un perro deja de intentar reaccionar o defenderse ante situaciones negativas (que le causan miedo, dolor, etc.) porque ha aprendido, a través de experiencias previas, que sus acciones no cambian el resultado. Esto suele ocurrir tras exposiciones repetidas a estrés o maltrato, y afecta su bienestar emocional y capacidad de adaptación.
Volver al diccionario