Los perros, por lo general, prefieren estar acompañados: son animales sociales para los que no es natural estar solos. Esto no quiere decir que necesiten estar pegados a una persona, pero sí que para ellos es importante sentir que su familia está cerca.
Aún así, la mayoría logra acostumbrarse, porque no tiene más remedio, a un tipo de vida en la que deben pasar horas solos en casa. ¿Es esto lo ideal? No, no lo es, pero para demasiados perros sí es lo habitual.
No es de extrañar, por tanto, que tu perrete se alegre cuando llegas a casa y que acuda a la puerta a saludarte. E, igualmente, es normal que le interese saber si vas a salir.
¿Es perjudicial o peligroso saludar a tu perro al llegar a casa?
A muchas personas les sorprenderá incluso la pregunta pero sigue habiendo demasiados (presuntos) profesionales de la educación canina que insisten en que hay que ignorar por completo a los peludos al llegar a casa “hasta que se calmen”.
Es una recomendación que viene de teorías muy desfasadas, de una forma de ver a los perros que no tiene en cuenta sus emociones y necesidades reales, sino solo comportamientos no “deseables” que hay que evitar premiar.
Esos profesionales suelen explicar que si saludamos a nuestros perros al entrar en casa estamos fomentando su estrés o nerviosismo y que esto puede hacer que desarrollen ansiedad por separación u otros problemas de comportamiento.
Conviene recordar que, a diferencia de los comportamientos, las emociones (como el miedo o el nerviosismo) no desaparecen porque las ignoremos.
Claro que puedes y debes responder al saludo de tu perrete, pero si suele ponerse muy nervioso en esta situación, hazlo con tranquilidad: hay que tener cuidado de no sobrexcitar a un peludo que ya de por sí se activa mucho cuando entras o sales de casa, se trata de que sepa que has entendido su saludo y que has respondido, desde la calma. Todo está bien, ya estoy en casa.
Al salir, igualmente, te puedes despedir con una frase tranquila, para que sepa que te vas: esto le ayudará a entender la situación y prever lo que va a suceder.
Si tu perro se está comunicando, si te dice a su manera que se alegra de verte, incluso si te muestra que está nervioso porque lleva mucho tiempo solo, lo peor que puedes hacer es ignorarle. Eso sí es perjudicial: le estará demostrando que no le escuchas, que no puede apoyarse en ti. No hará que esté menos nervioso sino todo lo contrario porque se sentirá frustrado; perjudicará a vuestra relación.
¿Y si es un cachorro?
Lo primero a tener en cuenta es que si para un perro adulto no es natural separarse de su familia, para un cachorro es incluso contraproducente.
Solemos hablar de perros de menos de 6 meses y cuanto más pequeño sea, menos debería quedarse solo. Si tiene que pasar algún rato solo entonces hay que actuar igual que con un perrete adulto: despidiéndonos de forma tranquila y saludando igual al volver, incluso si hay pises y cacas o algún destrozo, ¡es normal, no es su culpa! Lo natural es que hubiera estado acompañado.
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- Cómo enseñar a un cachorro a estar solo
- La socialización del cachorro
- Cómo educar a mi cachorro: educación respetuosa vs obediencia
Mi perro no me deja irme de casa, se altera mucho y no lo pasa bien cuando está solo
En este caso es posible que ya estemos ante algún tipo de problema relacionado con la separación. Será todavía más contraproducente ignorar a tu perrete: estos problemas no se solucionan por sí solos y suelen agravarse con el tiempo.
Es importante que contactes con algún profesional del comportamiento canino, alguna persona que siga métodos empáticos y actualizados, a ser posible especializada en ansiedad por separación, para que pueda diagnosticar lo que le sucede a tu peludo. Tanto las causas como los síntomas y los tratamientos son muy diversos.
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