Una vez que tienes claro -tras haberlo reflexionado con calma- que de verdad es el momento para aumentar tu familia y cuidar de un perro, de un ser vivo, durante muchos años, surge otra pregunta crucial: ¿dónde encontrar a ese compañero perruno?
Esta decisión también es importante porque no es lo mismo una protectora de animales que un centro de protección animal (las antiguas perreras municipales) y, sobre todo, hay que saber cómo evitar posibles estafas.
Dónde y cómo adoptar un perro de forma segura
Los cientos de miles de perros sin hogar y abandonados que hay en España están mayoritariamente a cargo de protectoras de animales privadas.
Hay protectoras (también conocidas como refugios, asociaciones, entidades de protección animal o centros de adopción) en todas las comunidades autónomas: seguro que hay una o varias en tu propia localidad porque hay más de 1300 -según datos del censo elaborado por Fundación Affinity.
La mayoría dispondrán de una página web o redes sociales que te permitirán conocer su historia, labor y metodología de trabajo, hacerte una idea sobre su seriedad y tener información sobre algunos de los perros que tienen en adopción así como el coste de esa adopción.
Algunas cuentan con centro físico o albergue mientras que otras trabajan solo con casas de acogida: esto no hace que sean mejores o peores en su gestión con los animales o más o menos serias.
Aunque inicies el contacto con una entidad a través de su web o redes es conveniente que luego puedas acudir en persona y varias veces.
Lo normal es que tengas que completar un cuestionario y, a veces, mantener una entrevista personal antes de avanzar con el proceso de adopción: así intentan comprobar qué animal es el más adecuado para ti.
Ten en cuenta que para cumplir con la Ley de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales, la entrega en adopción de un perro solo la puede hacer un centro público de protección animal o una entidad de protección animal registrada.
Y todas las adopciones tienen que ir acompañadas de un contrato de adopción donde quedan reflejados “los derechos y obligaciones de ambas partes”.
Si tienes pensado adoptar perros de una determinada raza, como podría ser un galgo, un podenco, un gran danés o un border collie entre otros, existen protectoras de perros centradas específicamente en buscar un nuevo hogar a estos perros, y ofrecer asesoramiento para que su proceso de adaptación sea lo más satisfactorio posible.
Si la protectora de animales está lejos de tu casa y no puedes desplazarte varias veces antes de hacer la adopción, puedes solicitar que previamente te envíen videos, fotos y documentación. Eso sí, si al final sigues queriendo adoptar un animal de esta entidad lo recomendable es que vayas en persona, os conozcáis, conozcas al perro y veas cómo es realmente. Jamás aceptes que te envíen el perro por un servicio de mensajería.
¿Qué dice la Ley de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales sobre las adopciones?
Está totalmente prohibida la adopción de animales no identificados y registrados previamente.
En el caso de los centros de protección animal, la ley establece que deberán formar parte del SICERPA, el Sistema Central de Registros para la Protección Animal. Uno de los objetivos de este nuevo registro (que aún no está activo en 2026) es facilitar el proceso de adopción de animales de compañía con máximas garantías.
En el caso de perros (gatos y hurones), será obligación del centro esterilizar al animal antes de entregarlo en adopción, o en el caso de que sean muy jóvenes, “suscribir un compromiso de esterilización o no reproducción”. En caso de duda, el criterio lo tendrán siempre los veterinarios.
Los centros llevarán un registro de animales dados en adopción y realizarán un seguimiento, “comprobando que se cumplen las condiciones de bienestar y condiciones higiénico-sanitarias”. En caso de detectar perjuicios hacia el animal, deberán denunciarlo a las autoridades para que se apliquen las correspondientes sanciones.
Protectoras de animales Vs Perreras municipales
No es lo mismo una protectora que una perrera municipal -ahora normalmente llamadas centros de protección animal o centros de acogida de animales.
Hay diferencias considerables entre ambas: principalmente, las protectoras son entidades privadas mientras que las perreras municipales son organismos creados por los ayuntamientos con el fin de recoger los animales abandonados y perdidos de las calles.
El funcionamiento de esos centros municipales puede variar mucho de una localidad a otra y es importante informarse bien antes de acudir a ellos: en no pocos casos, especialmente cuando se trata de centros gestionados por alguna empresa externa contratada por el ayuntamiento, acumulan denuncias por el mal trato (y el maltrato también) que dan a los animales.
En las protectoras suele haber un protocolo más estricto a la hora de entregar un perro concreto a una persona concreta y un seguimiento posterior, para ayudar en la adaptación; en las perreras esto habitualmente no es así.
Otras maneras de adoptar un perro
Muchísimos perros son rescatados por particulares que los encuentran en la carretera o a través de alguna situación de abandono compleja. Con frecuencia ellos no pueden ocuparse de esos perretes y necesitan buscarles familias definitivas.
Igualmente, hay personas que enferman o ingresan en una residencia de mayores y ya no pueden cuidar de sus animales, hay perros y gatos de personas vulnerables o sin hogar que necesitan una nueva familia -a veces temporalmente pero con frecuencia para siempre. Si te enteras de alguna situación así y quieres adoptar, sería una ayuda indispensable.
Solo hay que tener en cuenta que la Ley de Bienestar Animal también regula la cesión de animales de compañía (perros, gatos y hurones). No se pueden ceder si tienen menos de ocho semanas de edad y tienen que estar debidamente identificados. Además, aunque se cedan de manera gratuita, se tiene que firmar un contrato de cesión.
Por último, aunque la adopción de animales solo la pueden realizar centros de protección animal, la ley sí permite que tiendas especializadas colaboren con las protectoras: es decir, no pueden vender perros pero sí pueden ofrecerlos en adopción y lo tienen que señalar claramente.
Esto es importante tenerlo claro, en toda España está prohibida la venta de perros en tiendas así cómo la venta directa a través de internet.
Las tiendas que tienen animales en adopción han de cumplir un buen número de requisitos para garantizar su bienestar y en ningún caso pueden pedir dinero por alojarlos o por su adopción, que siempre será gestionada por la protectora.
Evita las estafas que parecen “adopciones reales”
Ante la voluntad de muchas personas de adoptar animales hay quien se aprovecha, sobre todo en redes sociales. Las estafas a través de anuncios o publicaciones en internet son cada vez más frecuentes por lo que es importante ir con sumo cuidado y no dejarse llevar por las fotos o la inmediatez.
- Publicaciones en redes con fotos de cachorros de raza en adopción (o que se regalan). Esos perros no existen, cuando te interesas por alguno y contactas, te acaban haciendo pagar por el transporte o por gastos veterinarios y finalmente desaparecen.
- Publicaciones de cachorros que, de pronto enferman. Te piden dinero para su atención veterinaria y luego, igual, desaparecen.
- Personas o asociaciones falsas que suplantan la identidad de protectoras. Te piden dinero antes de comenzar el proceso de adopción o para operaciones (que no son reales). También hay personas que se hacen pasar por asociaciones reales pero ni están legalmente registradas, ni tienen autorización administrativa, ni un CIF.
- Perros con papeles falsos que provienen de criaderos ilegales o granjas de cachorros, muchos enferman y mueren.
¡Cuidado con las estafas!
Infórmate bien y sospecha, no deberías adoptar si:
- No conoces personalmente al animal
- No hay contrato de adopción
- Te piden dinero por transporte o veterinario sin garantías
- No identifican legalmente al animal
- La entidad no tiene CIF ni aparece en registros oficiales
Conclusiones
Una vez que has decidido adoptar, la elección de dónde hacerlo será muy importante también. Solo los centros públicos de protección animal (las antiguas perreras) o las protectoras de animales registradas pueden formalizar legalmente una adopción. Antes de comprometerse, conviene visitar el centro y ver cómo cuidan de los animales y, sobre todo, conocer lo mejor posible al perro que quieres adoptar.
Todos los animales deben salir identificados, registrados y, salvo excepciones por edad, esterilizados (o con compromiso de esterilización) y se firma un contrato de adopción que fija derechos y obligaciones; los centros llevan registro y realizan seguimiento del animal.