Aunque cada vez hay más personas concienciadas con el problema que supone el abandono de animales y deciden adoptar un perro en lugar de comprarlo, muchas eligen pagar por un can adquirido en un criador.
Si te decantas por comprar un cachorro es esencial que seas consciente de que sigue habiendo criadores sin ética, incluso ilegales, por lo que es crucial que te informes a conciencia para evitar fomentar un sórdido negocio asentado sobre el maltrato animal y para evitar llevarte un can enfermo.
La Ley de Bienestar Animal ha establecido la creación de un registro de criadores en España para, entre otros objetivos, acabar con la cría ilegal y el tráfico de animales. Aún no se ha formalizado pero, en cualquier caso, estas “red flags” te pueden ayudar a identificar a criadores que es mejor evitar.
Cría y vende muchas razas de perros
Si un criador tiene un catálogo de razas enorme y dice tener cachorros a la venta de todas las razas de moda en todo momento esa es una “alerta roja” de manual. Es imposible que atienda a las necesidades y el bienestar de sus animales, lo que busca es el lucro puro y duro.
Un criador responsable dedica tiempo a sus cachorros: se ocupa de su socialización, de su estimulación temprana para que tengan los estímulos adecuados desde su nacimiento, algo más bien incompatible con quien dice criar a escala casi industrial.
Venta inmediata en cualquier momento del año
Un criador serio tendrá pocos cachorros disponibles y en ningún caso podrá venderlos en cualquier momento del año; lo habitual, de hecho, es que tenga lista de espera.
Un buen criador no te podrá dar un cachorro de cualquier raza en el mismo instante en que lo solicites y, por supuesto, no te intentará convencer de que compres un cachorro de otra raza distinta porque justo tiene alguno disponible (y menos aún te ofrecerá algún perro en oferta alegando que tiene alguna pequeña “tara”.)
No enseña las instalaciones, las condiciones de crianza y, sobre todo, a la madre y a los demás cachorros de la misma camada
Si te insiste en que no acudas a por el perro, si te sugiere quedar en un punto de entrega fuera de sus instalaciones o dentro de ellas pero en una zona apartada, si no te permite ver al resto de la camada y a la madre de tu cachorro, lo que te está indicando es que prefiere que no veas cómo dónde se ha criado tu cachorro y las condiciones en las que vive su madre.
No es un experto en la raza y no da suficiente información
Un criador serio se centra normalmente en una raza y será un verdadero experto en la misma: te podrá informar en detalle sobre el tipo de cuidados concretos que necesitan sus perros, su temperamento, los posibles problemas de salud, el tipo de vida o nivel de actividad que más les conviene para llegar a ser canes equilibrados. Y un buen criador querrá vender sus cachorros a familias idóneas.
El criador tiene la obligación de entregar al comprador “en formato papel o electrónico toda la información necesaria sobre el origen, características, cuidados y manejo del animal” incluyendo número de registro del criadero, raza, sexo, y edad del cachorro…
Debe aportar la cartilla de vacunación/pasaporte europeo, el contrato de compraventa, un certificado de salud emitido por un veterinario y, si corresponde, el certificado de pedigree. Y debería informar también sobre las pruebas de salud o tests genéticos que haya podido hacer a los padres del cachorro.
No entrega a los animales identificados o con los debidos cuidados de salud
Si el perro no presenta un buen estado de salud, o no se informa de un problema menor o necesidad especial, y no está aseado en el momento de la entrega, ¡red flag!
Ningún criador responsable vendería un cachorro que tuviera menos de dos meses (es lo que establece la ley) y en muchos casos, dependiendo del tamaño del perro, ese periodo sería aún mayor.
El criador debe entregar a sus perros identificados con microchip dado de alta en el REIAC, y con el programa de vacunación y desparasitación que corresponda para su edad según un veterinario colegiado. Si no lo hace e incluso argumenta que es mejor que sea el propietario quien afronte todo el proceso de vacunación o la implantación del microchip sabrás que estás ante un irresponsable.
No propone firmar un contrato
Además de que la Ley de Bienestar Animal exige que la venta de cualquier animal de compañía lleve aparejada la firma de un contrato de compraventa, los criadores responsables exigen a las personas que van a comprar uno de sus cachorros firmar un documento más extenso, un documento de compromiso.
Este contrato recogería por tanto no solo las condiciones de compraventa sino todos los detalles sobre la salud y bienestar del perro, las responsabilidades y el compromiso que adquiere el comprador.
No da factura
Cualquier transacción económica lleva una factura aparejada, una factura con el correspondiente IVA del 21% en el caso de la compra de animales.
Es la única garantía de compra. Sin ella, ante cualquier problema te quedas desprotegido y en caso de reclamación, es más complicada realizarla. Es importante constatar que la factura esté expedida a nombre del centro de cría donde has comprado a tu cachorro, no a nombre de otra empresa.
No cumple la ley
- El criador deberá estar inscrito en el Registro de Criadores de Animales de Compañía para poder dedicarse a la actividad de cría y venta de perros (este registro aún no se ha formalizado, está en desarrollo).
- Para criar con un perro, el can debe figurar como ejemplar reproductor en el Registro de Animales de Compañía (igualmente, aún no se ha formalizado este registro).
- Es indispensable que tenga Núcleo zoológico de Cría, el permiso necesario para poder criar y vender animales que, además, obliga a cumplir normas específicas en cuanto a las instalaciones, la salud de los animales y su trazabilidad. Los núcleos están regulados por cada Comunidad Autónoma.
- Tiene que respetar el reglamento de la Federación Cinológica Internacional y, si el cachorro tiene pedigree, debe estar debidamente registrado en el Libro de Orígenes Español (LOE) de la Real Sociedad Canina de España.
- Debe disponer de licencia de actividad: la venta de perros es una actividad económica y, por tanto, tiene que haber también una licencia para esa actividad. Puedes verificar que todo esté en orden en el ayuntamiento donde ejerza esa actividad. Y, lógicamente, será responsabilidad del ayuntamiento verificar que ese negocio, que esas instalaciones cumplen con la normativa y no generan problemas de cualquier índole (por ruidos, seguridad, olores, molestias, etc.)
No lleva a cabo pruebas veterinarias y genéticas
Un criador serio tendrá todo el interés por identificar qué perros son los más idóneos a la hora de cruzarlos para su reproducción o cuales nunca deberían usarse para la cría.
Las pruebas veterinarias y genéticas son esenciales en la cría responsable para descartar enfermedades congénitas y problemas de salud graves. Un buen criador también tendrá en cuenta el comportamiento o personalidad de los padres.
Vende a sus animales en redes sociales y a través de app´s de mensajería directa
No está permitida la venta directa de animales de compañía por internet pero sí los anuncios para vender cachorros en páginas específicas.
Si te pide que contactes con él por privado a través de mensajes de Whatsapp u otro servicio similar, si se ofrece a llevarte el cachorro a algún sitio (sin que puedas ver a la madre), podría tratarse de una venta ilegal de perros.
Si lo que más parece interesarle es cerrar la venta y no mantiene una conversación larga para hacer preguntas a los que serán sus futuros tutores, para saber si viven en un entorno adecuado o si saben algo de la raza que van a adquirir, ¡red flag!
No vuelve a hacerse cargo de uno de sus cachorros
Un criador de verdad responsable velará por sus perros y se preocupará por su bienestar. Aceptará, por tanto, que le devuelvan un cachorro en ciertas circunstancias. Es algo se puede haber estipulado previamente en el contrato de compraventa.
No tiene página web, tiene malas reseñas y consta como denunciado
Internet permite hacer búsquedas exhaustivas sobre la experiencia que otras personas han tenido al comprar un perro a ese criador: es importante leer las historias y valoraciones con cuidado para comprobar si son reales (no es infrecuente encontrar reseñas falsas, generadas por las propias empresas que se anuncian en la web).
La mayor red flag, evidentemente, es que el criador esté denunciado por estafa o maltrato animal.
Mitos
La genética da probabilidades, no certezas. Si compras al perro en un criador responsable tendrás más probabilidades de que no herede enfermedades. Sin embargo, si el criador no es responsable, es posible que exista una alta consanguinidad y esto aumentará las probabilidades de problemas, cosa que no ocurrirá de la misma forma si adoptas un perro mestizo. Por otro lado, muchos criadores no prestan atención al estado emocional de la madre, no realizan trabajos de estimulación y socialización con los cachorros, crían en jaulas… estos factores afectarán gravemente al futuro comportamiento del cachorro. Comprando un perro no te aseguras que será un individuo equilibrado.