Perro de aguas asomado a ventana después de mudanza

Mudanza con perro: cómo ayudarle a adaptarse a su nueva casa

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Índice

El estrés generalizado cuando nos mudamos de casa puede afectar también a nuestro perro. Además del ajetreo y nervios de su familia, debe afrontar nuevos olores y sonidos, la pérdida de referencias conocidas y cambios de rutinas.

Cada perro vivirá la mudanza de una forma distinta: algunos se adaptan con facilidad, mientras que otros necesitan más tiempo y apoyo o pueden empezar a tener dificultades para quedarse solos. Por eso, es importante anticipar los cambios que podamos y ayudarle durante la adaptación.

Qué tener en cuenta al buscar vivienda si convives con un perro

Encontrar una vivienda en alquiler donde acepten a tu perro puede ser particularmente difícil. En ese caso, no siempre podrás elegir, pero valorar algunos aspectos te puede ayudar a anticipar dificultades y buscar soluciones:

  • El entorno y los paseos. Piensa en sus miedos, sensibilidades y preferencias. Si le agobian las multitudes, los niños, el ruido o el tráfico, observa si hay calles tranquilas, colegios u otros lugares que puedan suponer un problema y si hay forma de evitarlos. Tener espacios verdes cerca puede ser una ventaja, pero valora también cómo son y qué encontraréis de camino.
  • Encuentros y el ruido. Una casa facilita mucho las cosas pero la mayoría no podemos elegir y vivimos en pisos. Valora los accesos, pasillos y ascensores y cómo llevará tu perro encontrarse con personas y otros peludos. Si es sensible a los sonidos, presta atención al aislamiento y a los ruidos del edificio y de la calle. Poder descansar tranquilo y evitar que ladre constantemente es importante.
  • La accesibilidad, ahora y en el futuro. Las escaleras pueden convertirse en una dificultad con la edad o si aparecen problemas de movilidad. Si es un piso, procura que haya ascensor. Si es una casa, cuidado con las que tienen varias plantas. 
  • Otros perros. Los vecinos perrunos pueden ser una buena compañía, pero también generar estrés. Si hay jardín, averigua si hay perros al otro lado de la valla y cómo reaccionan ante otros. En un edificio, pregunta si hay ladridos frecuentes que puedan afectar al descanso del tuyo, por ejemplo de perros que lo pasan mal al quedarse solos.

Antes de la mudanza: cómo preparar a tu perro

Cuantas más cosas preparemos antes del día de la mudanza más sencilla y segura será, y más rápida será la adaptación del perro. 

  • Conoced la vivienda y el barrio, si es posible. Podéis hacer paseos por los alrededores y pasar ratos en la nueva casa, dejando que explore a su ritmo. Llevar su cama o algunos juguetes puede ayudarle a familiarizarse.
  • Reduce el ajetreo del embalaje. Si le pone nervioso ver cómo movéis muebles y guardáis cosas y sois varios en casa, alguien puede pasearle o quedarse con él en una habitación mientras lo hacéis. Si estás a solas puedes darle un masticable o un juguete rellenable conocido, siempre que le ayude a relajarse.
  • Organiza el traslado y los primeros días. Decide quién estará pendiente del perro y qué ayuda tendrás si necesitas dejarle solo. Si os mudáis lejos, localiza también una clínica veterinaria en la nueva zona.
  • Revisa su identificación y los trámites. Actualiza la dirección del microchip. Si cambias de comunidad tendrás que darle de alta en el registro correspondiente en un veterinario. Dependiente de la normativa municipal y de tu comunidad autónoma, también tendrás que hacer la baja en el ayuntamiento donde vives y el alta en el de dónde te mudas. 
  • Comprueba la seguridad antes de llevarlo. Revisa puertas, ventanas y balcones. Si hay jardín, comprueba el vallado, los cierres y los posibles huecos por los que podría escapar.

Esta última pauta no va orientada a tu perro, sino a tus vecinos: puedes poner un cartel comentado que te acabas de mudar con un perro y que si oyen ladridos que te avisen. Puede hacerte comenzar con buen pié en la comunidad y mostrar tus buenas intenciones.

El día de la mudanza: seguridad, tranquilidad y compañía

El movimiento de muebles, las puertas abiertas y las personas entrando y saliendo pueden resultar estresantes para tu perro. Si puede quedarse con alguien de confianza en un lugar conocido, le ahorrarás buena parte del ajetreo. Otra opción es que una persona se quede con él en una habitación mientras termina el traslado.

Antes de su llegada, prepara una zona con su cama, agua y objetos habituales, colocados de forma parecida a como estaban en la vivienda anterior. Retira herramientas, cables y productos peligrosos. Si quedan cajas por abrir, puedes guardarlas en una habitación cerrada y desempaquetarlas poco a poco. Si le relajan ten a mano masticables.

Lo ideal es que llegue cuando ya esté el trabajo terminado pero si aún estáis en ello, una persona debe estar pendiente de él. Avisa a quienes estén ayudando y tened especial cuidado con la puerta. 

Antes de entrar en casa, dar un paseo por los alrededores, para que se relaje y haga sus necesidades. 

Una vez dentro, déjale que explore, siempre bajo supervisión. A veces los perros exploran con la boca, si coge algo peligroso intercambiaselo  por comida o un juguete. 

Aunque haya paseado antes, puede hacer pis en casa. No le regañes: limpia con oxígeno activo o vinagre de limpieza (nunca lejía).

Después de la mudanza: cómo ayudar a tu perro a adaptarse

Tu perro tiene muchas cosas nuevas que conocer: olores, sonidos, personas y otros perros. Todo ello puede resultar abrumador, así que procura que tenga tiempo para explorar con calma, descansar y familiarizarse con su nuevo entorno, sin añadir demasiadas novedades de golpe.

Mantén, en lo posible, los horarios de paseo, comida y descanso, además de vuestras rutinas cotidianas. Si solías sentarte a leer o ver una serie a cierta hora, conservar ese momento también puede ayudarle. Estas referencias conocidas le permiten anticipar lo que va a ocurrir y pueden aportarle seguridad.

Si los ruidos de los vecinos le ponen nervioso, puedes probar con música tranquila o un sonido de fondo suave y estable que los amortigüe. Comprueba que esté cómodo y evita subir demasiado el volumen. Reduce este apoyo según cómo responda tu perro. También puedes silenciar temporalmente el timbre de la puerta y pedir que te avisen por WhatsApp mientras trabajáis con ese sonido de forma gradual.

Aunque antes se quedara solo sin problemas, puede llevarlo mal en tu nueva casa, es normal que aún no se sienta seguro en ella. Si puedes, organiza la mudanza cuando dispongas de unos días libres o busca ayuda si tienes que dejarle solo.

Cuando veas que ya se siente seguro en casa, puedes empezar con salidas breves. Una cámara te permitirá observar cómo se encuentra. Aumenta el tiempo poco a poco.

Conclusiones

Preparar la casa y a nuestro perro para los cambios que se van a producir está en nuestra mano. Mantener rutinas y cosas que le sirvan de referencia en el nuevo hogar puede ayudar al perro a llevar mejor la mudanza. Durante los primeros días, conviene priorizar el descanso, los paseos tranquilos y unas rutinas reconocibles.

Cada perro vivirá el proceso a su manera. Observa cómo se encuentra y adapta esta información a sus necesidades. Si surgen complicaciones, consulta con un profesional del comportamiento que trabaje de forma respetuosa.

Mitos

Estar tranquilo en la vivienda anterior no garantiza que lo esté en la nueva. Comprueba cómo responde a salidas breves y ajusta las ausencias según su bienestar.

El bienestar también depende del ruido, los encuentros con otros perros, la accesibilidad y las rutinas familiares. Un jardín no sustituye los paseos, la compañía ni un lugar tranquilo donde descansar.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda un perro en adaptarse a una casa nueva?

No hay un plazo fijo: depende del perro, de sus experiencias y de cuánto cambien el entorno y sus rutinas.

¿Qué hago si mi perro llora o ladra en la nueva casa?

Observa cuándo sucede: puede reaccionar a ruidos, buscar atención o estar pasando un mal rato al quedarse solo. Si ocurre durante tus ausencias, revisa las grabaciones y busca apoyo profesional si muestra angustia. Revisa nuestro artículo Mi perro ladra en casa.

¿Por qué mi perro vuelve a hacer sus necesidades dentro de casa tras la mudanza?

Pueden influir los cambios de horarios, los paseos, el estrés… También puede haber causas médicas: si después de unos días sigue haciéndolo, consulta con tu veterinario para aclarar qué está ocurriendo.

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