Un animal está en buenas condiciones de bienestar si está sano, cómodo, bien alimentado, en seguridad, puede expresar formas innatas de comportamiento y si no padece sensaciones desagradables de dolor, miedo o desasosiego.
Para la Organización Mundial de Sanidad Animal designa el “estado físico y mental de un animal en relación con las condiciones en las que vive y muere”. Cuando está bajo control del hombre sus directrices incluyen el respeto a las cinco libertades: libre de hambre, de sed y de desnutrición, libre de temor y de angustia, libre de molestias físicas y térmicas, libre de dolor, de lesión y de enfermedad, libre de manifestar un comportamiento natural.
