Proceso por el cual los humanos crían perros seleccionando rasgos específicos, como comportamientos o características físicas, para que se mantengan y se acentúen en futuras generaciones. Esto ha dado lugar a razas con inclinaciones instintivas muy potenciadas hacia ciertos comportamientos, como fijar la mirada en un animal para señalar su posición, pastorear o llevar al cazador una presa abatida.
Igualmente, hay perros a los que se ha criado con características físicas cada vez más extremas solo por razones estéticas: es el caso de los Carlinos o los Bulldog Francés, que sufren graves problemas de salud porque sus morros son excesivamente chatos.
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