Centro o instalación que aloje animales, de forma temporal o permanente, ya sea porque esa es su actividad principal o porque el alojamiento forma parte de su funcionamiento. Deben cumplir unas normas concretas (fijadas por normativas estatales y autonómicas) para garantizar el bienestar de los animales. Tanto los criadores como las protectoras o las residencias de animales, entre otros, deben obtener una licencia como núcleo zoológico para operar legalmente.
Volver al diccionario