Es la ayuda que ofrece una persona experta en conducta animal cuando un perro presenta comportamientos que le generan problemas o malestar. Primero recopila información sobre su salud, su rutina y el entorno para entender por qué actúa así (miedo, dolor, estrés, aburrimiento, entre otros). Después crea un plan a medida que combina cambios en el ambiente ―por ejemplo más paseos, juguetes de olfato o un lugar tranquilo para descansar― con ejercicios de aprendizaje. También puede recomendar una revisión veterinaria si sospecha dolor u otra causa médica.
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