El acto de cuidar y dar hogar a un perro de un centro de protección animal de forma temporal hasta que sea adoptado o regrese a las instalaciones del centro. Las casas de acogida colaboran con protectoras concretas y reciben apoyo de las mismas mientras se ocupan de estos perros (o gatos) que, por diversas razones, necesitan estar fuera de los cheniles.
Volver al diccionario